La "flota" (bus intermunicipal) no pasó, demoró más de lo normal. Yo esperaba en la "bomba" (grifo) para que me llevara unas cuadras para tomar otra flota que me lleve al Portal Norte.
Llegué, y me di cuenta que los fines de semana se reduce por completo la gente en el portal donde se toman las rutas que te llevan por todo Bogotá, pero, también se reducen el número de personas que te indican cuál ruta debes tomar. Ah, y supongo que el madrugar de un sábado y trabajar para algunas personas no les va bien a su estado de ánimo.
Tomé la ruta equivocada para el portal de la 85, que creo hasta ahora es el mismo que el de la estación del Virrey. Tomé la que paraba en cada una de las estaciones de esa ruta. En fin, llegué a la susodicha estación donde estaría todo el grupo de estudiantes que llevamos la materia de Comunicación para el Desarrollo para ir hacia Ciudad Bolívar, localidad que por cierto no conocen hasta que se la mencionan en este curso, así como muchas más cosas que sería temática de otro post.
"Se acaban de ir hace cinco minutos" "Si, si, vi un grupo muy grande, donde habían más niñas" "Toma la G11, creo que esa tomaron, si me dices que van hacia ese destino" "Bajas en el portal del sur y allí preguntas" Palabras que me dijo el policía de la estación 85, a la cual llegué 5 minutos tarde y ya el grupo había partido.
"El paisaje de la ruta hacia el portal sur cómo cambia" me decía durante todo el camino. Y como por enigma: el sur peligroso, el norte menos peligroso. Las personas que iban en el bus las contaba con los dedos de las palmas de mi mano fácilmente, razón que causaba un poco más de miedo, pero los lentes oscursos y la casaca con capucha aminoraban ese sentimiento y me daba el coraje necesario, según yo.
El portal del sur es más moderno y por ser la primera vez se me hacía mucho más grande que el del norte, y el día sábado aunque soleado pintaba más frío que de costumbre. Pregunté, pregunté pero el clima congelaba los ánimos de todas las personas a las que le preguntaba y me hacían pensar "te están cojudeando".
Algo bueno de este sistema de transporte es que sólo pagando un pasaje: 1600 pesos, puedes recorrer todas las rutas, claro, no debes de salir de ninguna. Felizmente, eso sí lo supe antes, porque después de casi todo ese recorrido de más de dos horas, pude bajar en la estación Ricaurte e irme hacia el Centro de Bogotá.
¿Qué quedaba? Hacer turismo en un sábado frío y desconsolado, pero en fin, estaba en otro país así que había que aprovechar.
Estación Ricaurte - Muestra fotográfica en el túnel dentro de la estación
Centro de Bogotá
Catedral Primada de Colombia - Plaza de Bolívar - Bogotá
Iglesia Museo Santa Clara
Fondo Cutlural Cafetero: La Tertulia & La Giralda
Dentro de la biblioteca de este café cultural me lo encontré y recordé: "Chino, chino, chino". Ahora, ya estás en la cárcel.
Claustro San Agustín: varias muestras y exposiciones
Exposición DiverCulturas de la Universidad Nacional de Colombia - Facultad de Comunicación
Palacio de Nariño
Gendarmes resguardando el Palacio de Nariño, casa donde vive Uribe
Plaza de Bolívar - Colombia

Quedó dicho que:
- Me gustó mucho más el Centro de Bogotá que el de Lima.
Que estén muy bien.
Enhorabuena John, buena onda el compartir parte de tus vivencias.
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